El ministro brasileño de Exteriores, Celso Amorim, lanzó ayer un llamamiento para lograr un acuerdo que permita cerrar la ronda de Doha para la liberalización del comercio mundial, porque a su juicio eso contribuiría a combatir la crisis.
"Hay que concluir la ronda de Doha", dijo, tras recordar que las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio han estado cerca del acuerdo, y que ése es uno de los puntos que no se han resuelto con éxito en la movilización internacional frente a la crisis económica.
Señaló que, al igual que en la cumbre de Copenhague en diciembre sobre el cambio climático se llegó a un compromiso, también se podría conseguir en materia comercial si los líderes mundiales pusieran voluntad.