Los legisladores también solicitaron que Beijing ponga fin a su política de “innovación autóctona'' con la cual el Gobierno comunista pretende impulsar a las compañías locales de tecnología favoreciéndolas en las adquisiciones oficiales.
Diversos grupos empresariales se han quejado de que esa política podría eliminar a los proveedores extranjeros de mercados con crecimiento veloz como el de las computadoras y otros artículos.
Los senadores advirtieron que la política de innovación de Beijing tiene una “repercusión corrosiva” en la confianza empresarial y en el apoyo a las relaciones económicas entre Estados Unidos y China.