Sony anunció ayer una caída de beneficios por operaciones de un 74, 2%, hasta $234 millones, en el primer semestre del año fiscal 2006, debido al reemplazo masivo de sus baterías defectuosas.
La compañía japonesa señaló también en el mismo comunicado que su beneficio neto aumentó un 60, 2%, hasta 285 millones, en el periodo entre abril y septiembre.
Los ingresos de Sony crecieron un 9, 7%, hasta los $30.240 millones.
La compañía anunció la semana pasada que había registrado una provisión de $430 millones para afrontar el monumental costo de su campaña mundial de reemplazo de millones de baterías defectuosas de ordenadores portátiles.
Al mismo tiempo, el gigante nipón de la electrónica Sony comunicó que rebajaba un 38% su previsión de beneficio neto para el año fiscal 2006, que finalizará el próximo 31 de marzo.
Sony espera un beneficio de $672 millones, respecto a los $1.092 millones que figuraban en su previsión de julio.
Los demandantes consideran que esa política favorece a las empresas de equipamientos de automóviles chinos, ya que hacen que los constructores nacionales tengan que abastecerse en sus mercados, lo que supone una infracción a las reglas de la organización.
Los comunitarios se sienten perjudicados por esa medida, ya que los constructores de automóviles europeos venden entre la cuarta y la quinta parte de su producción en ese país, y consideran que la medida les penaliza en relación a los competidores que se surten de piezas fabricadas en China.
EE.UU exportó en el 2005 piezas de recambio para automóviles por valor de 680 millones de dólares, un 6, 4% más que el ejercicio precedente, una cantidad que supone el 1, 4% del total de exportaciones.
Canadá, por su parte, realizó importaciones a China de ese producto equivalentes a 227 millones de dólares por año, según los datos de 2003 a 2005.
Esta es la primera ocasión en que a China, que se adhirió a la OMC en 2001, se le abre una investigación especial.
En 2004, Washington realizó una petición similar por el tratamiento fiscal que ese país daba a los fabricantes de chips electrónicos, pero las partes llegaron a un acuerdo bilateral.