El consejero delegado de GMAC, Álvaro De Molina, dimitió de su cargo al frente de una de las grandes entidades estadounidenses que aún arrastran importantes problemas financieros, por lo que ha sido sustituido por Michael Carpenter.
“El Consejo de Administración ha encargado a Carpenter acelerar los necesarios cambios estratégicos y operativos para que GMAC se centre en su negocio principal de financiación automovilística y otras actividades relacionadas”, explicó en un comunicado la que fuera durante décadas la entidad financiera de General Motors.
En abril de 2008 De Molina asumió su cargo en GMAC, una entidad que ha recibido $12,500 millones en ayudas públicas para evitar su quiebra y que, según la Administración estadounidense, aún necesita añadir a su capital $11,500 millones.
Medios locales aseguran que la renuncia de De Molina fue una petición del Consejo de Administración de la entidad y que su nombre se baraja como posible consejero delegado de Bank of America.