La agencia de medición de riesgos Fitch mantuvo ayer invariable la calificación de deuda a largo plazo de Rusia en divisa nacional y extranjera en el nivel BBB, con pronóstico estable.
Además, confirmó la emisión de deuda (IDR) de Rusia a corto plazo en divisa extranjera al nivel F3 y el techo de nota de país en BBB+.
“La confirmación de las calificaciones responde al fuerte equilibrio estatal y al lento avance hacia el fortalecimiento del presupuesto y la puesta en marcha de reformas estructurales”.
Fitch, que en enero rebajó el pronóstico de positivo a estable, destaca que el Gobierno ruso ha aplicado reformas “en el marco de los volátiles precios del petróleo y la incertidumbre de la coyuntura económica global”.
La agencia resalta que la deuda acumulada rusa no superaba el 11% del PIB y que, en caso de fuertes caídas de los precios de los hidrocarburos, el Estado cuenta con un “colchón” de 112 mil millones de dólares en diferentes fondos de bienestar.