La agencia de calificación de riesgos Standard & Poors rebajó ayer un escalón la calificación crediticia a largo plazo de Telefónica de A- (notable) a BBB+ (aprobado), debido a lo que considera una política "agresiva" de distribución de dividendos.
Sin embargo, mantuvo la calificación de la deuda de la empresa a corto plazo en A-2, y asignó a ambas notas una perspectiva "estable", según indicó la agencia en un comunicado.
S&P señaló que la rebaja de la nota de Telefónica se debe a los "desafíos" a los que se enfrenta el mercado español, a un posible aumento de los riesgos regulatorios en algunos mercados de América Latina, así como a la perspectiva de la "agresiva política de retribución de dividendos" de la compañía.
Por todo ello, S&P prevé que la reducción de la deuda será menor. La agencia de calificación de riesgos afirmó que la perspectiva es estable y pronosticó que el grupo mantendrá una liquidez activa adecuada a través de la gestión y conseguirá reducir el apalancamiento en un plazo de dos años. S&P consideró que el crecimiento orgánico será más débil de lo que preveía, debido a que persisten las presiones sobre el mercado español.