El presidente de EE.UU., George W. Bush, dejará a su sucesor un país endeudado hasta el cuello, un dólar hundido en la miseria y una nación cuya estructura de clases va camino de parecerse a la de México o Brasil.
Así lo asegura el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz en un artículo del número de diciembre de Vanity Fair, que aparece en la página web de la prestigiosa revista.
"Cuando miremos en retrospectiva a la catástrofe que fue la administración Bush, pensaremos en muchas cosas", dice Stiglitz, quien menciona "la tragedia de la guerra de Irak, la verg enza de Guantánamo y Abu Ghraib y la erosión de las libertades civiles".
El experto, que imparte clases en la Universidad de Columbia (Nueva York), destaca que aunque "el daño infringido a la economía estadounidense no aparece cada día en los titulares", sus repercusiones "se dejarán sentir más allá de la vida de cualquiera que esté leyendo esta página". Insiste en que el que la economía no haya entrado en recesión durante los casi siete años de Bush en la Casa Blanca.