La economía de Estados Unidos agregó en noviembre 39,000 puestos de trabajo, mucho menos que lo esperado, y el índice de desempleo subió dos décimas, al 9.8%, el más alto desde abril, según informó ayer el Departamento de Trabajo.
En octubre, cuando la economía tuvo una ganancia neta de 172,000 puestos de trabajo, el índice de desempleo fue, por tercer mes consecutivo, de 9.6%. La mayoría de los analistas había calculado para noviembre un aumento de unos 160,000 empleos y una tasa de desempleo del 9.7%.
En noviembre, el sector privado añadió 50,000 empleos, también por debajo de los cálculos de los analistas que esperaban tres veces más.
"El crecimiento del empleo en el sector privado, si bien es positivo, no es suficiente para absorber a las personas que cada mes entran en la fuerza laboral, y mucho menos para crear trabajos para los 15 millones de desempleados", dijo la secretaria de Trabajo, Hilda Solís.
El informe provocó descensos en las bolsas y alzas en los mercados de deuda, pues muestra que el mercado laboral sigue sin recuperar su salud más de un año después del fin de la peor recesión en siete décadas.
Desde que comenzó la recesión en diciembre de 2007, Estados Unidos ha perdido más de 8 millones de empleos. El ritmo actual de crecimiento del empleo no alcanza, siquiera, para absorber la mitad del crecimiento de la fuerza laboral. Los datos fortalecen los argumentos en favor de otra ronda de estímulo monetario que la Reserva Federal anunció el mes pasado.