El Índice de Precios al Consumo (IPC) en Francia subió una décima en septiembre pasado, lo que situó la inflación interanual en el 1,5%, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INSEE).
El fin de las rebajas de verano provocó un aumento de los precios de vestido y calzado, mientras que el encarecimiento de los productos frescos y de la energía también contribuyeron al incremento del IPC, que había bajado dos décimas en agosto, señaló el INSEE en un comunicado.
Los precios de los productos alimentarios subieron un 0,5%, en particular en lo que se refiere a los frescos (+3,2%), lo que situó la inflación en doce meses en el 1,3%.
La legumbres frescas se encarecieron un 6,3%, el pan un 1,4% y el pollo un 2,1%.
El precio del tabaco también aumentó un 1%, lo que colocó la subida en un año en el 6,2%.
Los productos manufacturados se encarecieron un 0,6% en septiembre, lo que dejó el IPC anual estable.
El vestido y el calzado subió un 4,6%, fruto del final de las rebajas.