La ampliación de las instalaciones de la terminal de combustible Bahía Las Minas se encareció 500 mil dólares más de lo presupuestado.
“El costo final del proyecto que inició operaciones el pasado 16 de febrero fue de 10.5 millones de dólares”, detalló Ramón Betancourt, gerente general de la terminal de combustible Bahía Las Minas.
Entre los beneficios que logran con esta ampliación es incrementar el 30% de la capacidad de carga para demanda futura de productos claros (diésel y gasolina).
Entre las remodelaciones se encuentran el aumento escalonado de la capacidad de almacenaje de productos derivados del petróleo, la automatización de almacenaje y modernización del sistema de despacho, del cual se han recibido múltiples quejas.
En los últimos años, concesionarios de estaciones de combustible se han quejado de que el despacho en la terminal de Bahía Las Minas es pésimo, por las largas filas que tienen que formar los transportistas que distribuyen los derivados de petróleo.
Betancourt señaló que con la ampliación de las instalaciones, esta realidad puede cambiar. Sin embargo, explicó que las largas filas se producen cuando se anuncia que el precio del combustible va a aumentar, ya que los distribuidores quieren realizar la compra de los derivados del petróleo antes de que se incremente su costo; lo mismo sucede cuando el combustible baja de precio, momento en que los distribuidores aprovechan para comprarlo.