La planta de Mississippi de Toyota Motor Corp. abre este mes para la producción de los Corolla que la empresa automotriz japonesa necesita para que crezcan sus ventas en los Estados Unidos.
Se trata de parte de un aumento de las contrataciones por parte de las compañías fabricantes de automóviles que constituye un punto brillante en la lenta recuperación estadounidense.
Entre las 1,500 personas que Toyota contrata para la planta de Blue Springs se encuentra Karen Bowen, una madre soltera de 39 años. Su trabajo en el equipo de garantía de calidad “significa una vida mejor para mi familia”, dijo Bowen.
Además de un salario inicial de $15 por hora, más de lo que ganaba en su empleo anterior en la oficina de un quiropráctico, Bowen tiene ahora cobertura médica, un plan de jubilación y estabilidad laboral, dijo.
“Mi intención es trabajar aquí hasta que me jubile, unos 25 años”, dijo Bowen.
Las empresas planean contratar o recontratar a por lo menos 25,000 trabajadores de aquí a 2015. Eso comprende 4,000 empleos tan sólo en el cuarto trimestre en la planta de $1,300 millones de Toyota, un nuevo turno de montaje en la fábrica de Indiana de Honda Motor Co.