El presidente de la Reserva Federal (Fed) Alan Greenspan advirtió ayer que el banco central estadounidense subirá sus tasas si crece la inflación, pese a que por ahora los precios parecen bajo control.
"Las tasas de interés deberán subir en algún momento para impedir el surgimiento de toda presión inflacionaria sobre los precios", consideró Greenspan durante un discurso en el Congreso.
La afirmación era muy esperada por los analistas a la pesca de cualquier indicio que hiciera pensar que la Fed abandonará próximamente su política de tasas al 1%.
Estas expectativas fueron reforzadas por las declaraciones del presidente de la Fed de San francisco, Robert Parry, que al mismo tiempo dijo que "las tasas de interés van a tener que aumentar significativamente en uno u otro momento para prevenir toda alza de la inflación".
No obstante, por el momento, el largo período de tasas bajas "no ha creado un ambiente en el cual se vislumbren amplias presiones inflacionistas", dijo Greenspan.