AUNQUE dentro de pocos días los polémicos Certificados de Abono Tributario (CAT) serán historia, estos han dejado grandes ganancias a pocos exportadores.
En el 2006 el 65% de los 40 millones de dólares que se repartieron de este subsidio, fue a parar a manos de los exportadores de productos del mar y de la ganadería.
Los primeros se hicieron de aproximadamente $16 millones, mientras que los segundos recibieron unos $9 millones.
Creado mediante la Ley No.108 de 30 de diciembre de 1974, el CAT es un subsidio que otorga el Gobierno a las empresas exportadoras de productos no tradicionales, ya que tienen un valor mínimo nacional del 20%.
De 128 empresas beneficiadas el año pasado, 24 recibieron más de medio millón de dólares cada una.
Curiosamente, hay empresas que pertenecen al mismo grupo económico, como es el caso de Carnes de Coclé S.A., Hacienda Pesa S.A., y Tenería El Progreso S.A., de propiedad de la familia Halphen.
Estas empresas recibieron un total de $9 millones, según cifras de la Contraloría General de la República.
En los últimos cinco años, las mismas han ingresado a sus arcas $28 millones.
Luego de más de cinco llamadas y dos correos eletrónicos, en la oficina de Carnes de Coclé se informó que los directivos no se encontraban disponibles para dar declaraciones.
Irene Giménez y Ricardo Soto, consultores de Goethals Consulting Corp., señalaron que el CAT "camuflajea" la realidad sustentada por los agroexportadores.
Pero, Máximo Gallardo, de la asociación de exportadores, dijo que la eliminación del CAT disminuirá los beneficios de los pequeños agroexportadores.
Subsidio empresarial tiene los días contados
El año pasado pocos exportadores se hicieron del 65% de los 40 millones de dólares repartidos.