La modernización y ampliación del Canal de Panamá y la entrada de barcos más grandes, generará un crecimiento en el negocio del bunker.
Si disminuye la cantidad de naves que transitan la vía interoceánica, también disminuirá la venta de combustible. Este crecimiento traería como consecuencia que Panamá sea reconocida como el más importante punto de abastecimiento de combustible marítimo de la región.
Pero para que eso llegue a suceder deben darse varios cambios.
Actualmente los reglamentos de seguridad para el transporte del combustible de la terminal al barco son mínimas, por lo que hay que proponer un reglamento menos flexible.
José Digeronimo de la empresa Trans Marine Transportation explicó que los requisitos de seguridad deben ser más fuertes.
"Las grandes compañías cumplen con los estándares exigidos, pero se debe asegurar el mínimo error porque un derrame de combustible es lo que se quiere evitar" aseguró Digeronimo.
Otro cambio requerido es que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), sustituya el uso de los pilotos que trabajan en el Canal, por un capitán certificado por la ACP, pero que trabaje directamente con la compañía que transporta el combustible.
Sin embargo, por motivos de seguridad la ACP exige que las barcazas que transportan el combustible lleven un piloto abordo. Esto sube los costos de operación así como también ocasiona demoras en el transporte y se disminuye la capacidad de entrega.
La ley de hidrocarburos explica que debe existir un capitán certificado por el Canal de Panamá, pero dicha entidad no ha empezado este proceso.
Sugieren cambios en trasiego de combustible
La Autoridad Marítima de Panamá se encarga de los permisos para la operación de barcazas.