Con las expectativas de una segunda cosecha récord de cereales para este año y las reservas restablecidas, el suministro mundial de alimentos parece menos vulnerable a sufrir vaivenes que durante la crisis alimentaria del pasado año, afirmó la FAO en su informe Perspectivas alimentarias, publicado ayer.
El estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) advierte, sin embargo, que todavía existen algunos peligros potenciales.
"A pesar de los fuertes aumentos en las últimas semanas, los precios internacionales de la mayoría de los productos básicos agrícolas han caído en 2009 con referencia a los máximos alcanzados en 2008, un indicador de que muchos mercados regresan lentamente a una situación de equilibrio", asegura el informe.
Esta aparente relajación de las tensiones del mercado se refleja en el Índice de Precios Alimentarios de la FAO -utilizados como referencia- que ha caído en un tercio desde el máximo de junio de 2008, cuando la crisis alimentaria mundial estaba en pleno apogeo.
Pero los precios alimentarios permanecen altos en muchos países en desarrollo, afirmaron.