Brasil obtuvo un superávit comercial de 1.358 millones de dólares en julio, cifra un 51.2% inferior a la del mismo mes del año pasado, informó ayer el Gobierno.
En el acumulado del año, la diferencia entre exportaciones e importaciones arrojó beneficios para las arcas brasileñas de 9.237 millones de dólares, un 45.1% menos que en los siete primeros meses del año pasado, según los datos divulgados por el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior.
Estas cifras suponen un deterioro de las cuentas externas de Brasil en el último mes, puesto que las importaciones crecieron a más velocidad (aumento del 51.9%, hasta 16.316 millones de dólares) que las exportaciones (crecimiento del 30.7%, hasta 17.674 millones de dólares).
Entre enero y julio, las exportaciones se expandieron un 27.1% y las importaciones se dispararon un 45.1%, tendencia que refleja la rápida recuperación de la economía brasileña y el progreso más lento de los principales clientes del país suramericano.
El mes pasado el Gobierno informó que los principales productos exportados por Brasil en el primer semestre fueron minerales, petróleo y soja.