La transmisión de una grabación atribuida al cabecilla de la organización terrorista Al Qaeda, Osama bin Laden, en la que exhorta a los musulmanes a rebelarse contra EU, hizo que las bolsas cerraran a la baja.
En una grabación sonora transmitida por el canal de televisión por satélite qatarí "Al Yazira", la voz, atribuida a bin Laden, señala que "seguimos con gran preocupación los preparativos que los cruzados hacen para lanzar una guerra contra la antigua capital de los musulmanes e instalar en ella un gobierno títere".
Para los analistas de Wall Street (y más allá de las dudas que puedan tener respecto a si la voz es realmente la de bin Laden o de si prueba fehacientemente el vínculo entre Bagdad y Al Qaeda) la grabación plantea que un ataque a Irak acentuaría el odio de los grupos fundamentalistas islámicos.
Esto, aseguran los expertos, aumentaría el riesgo de ataques terroristas contra blancos occidentales, incluidos nuevos atentados en suelo estadounidense, lo que aterroriza a los inversores.
Tras los atentados del 11 de septiembre, y por varias semanas, el consumo, motor de dos tercios de la actividad económica en los EU, se detuvo casi por completo, mientras los estadounidenses, atemorizados, se quedaban en casa y consumían lo mínimo.
Asimismo, y ya que el sector financiero de Manhattan fue el blanco del ataque del 11 de septiembre, se teme que un nuevo ataque pueda producirse en el mismo lugar, símbolo del poderío económico de los EU.
La transmisión de la grabación también anuló el efecto que pudo haber tenido la presentación del presidente de la Reserva Federal (banco central estadounidense) Alan Greenspan, ante el Comité de Banca del Senado.
Greenspan señaló que la tensión geopolítica está generando una "formidable barrera" a las nuevas inversiones de empresas, pero que tras la solución al conflicto lo más probable es que la economía retome una senda de fuerte actividad.