En el tiempo de los incas, la hoja de coca era apreciada como una "planta sagrada", que sólo podían consumir los monarcas, los aristócratas y los sacerdotes, porque en el estado de éxtasis sentían que se comunicaban con los dioses.
Siglos más tarde, en la independencia republicana, la coca se relegó como un consumo de indígenas pobres que la mascan para sentirse más fuertes y así poder afrontar trabajos muy rudos y muy mal pagados.
Pero a la mitad del siglo XX, la coca se convirtió en una planta maldita.
Empezó a ser usada, como la base de la preparación de cocaína, al principio por pequeños narcotraficantes locales. Luego entraron a la escena las mafias y carteles internacionales que propagaron por el mundo entero el vicio del consumo de cocaína entre el "jet set" y la "beautiful people", alcanzando ganancias que no soñaron Al Capone y sus secuaces en la época caliente de Chicago.
Ahora ha surgido el "Plan Colombia", por algunos aplaudido y por otros criticadog, como una contribución económica de Estados Unidos para "limpiar" el paisaje agrícola de este país y de algunos de sus vecinos andinos como Perú y Bolivia.
¿ Qué representa para los agricultores colombianos, peruanos y bolivianos, la sustitución de cultivos de coca por otros cultivos legales?
De acuerdo a los expertos, esta sustitución de cultivos, que se registra desde hace algunos años, como parte de los planes de erradicación de las plantaciones de coca en los países andinos, podría tomar otro giro con la inyección económica que se pretende hacer.