El banco central de México elevó inesperadamente los tipos de interés y dijo que la inflación tardará más en replegarse de lo que los estrategas estimaban.
La junta de cinco integrantes, encabezada por el gobernador Guillermo Ortiz, de 59 años, subió la tasa un cuarto de punto porcentual a 7,50%, sorprendiendo a 22 de 29 economistas encuestados por Bloomberg. El peso trepó a un máximo de tres meses, en el mayor aumento de un día desde septiembre.
El banco central actuó para atenuar la inflación que ha sido alentada por los crecientes precios de los alimentos y para mitigar el efecto de aumentos impositivos .