Con la apertura de los mercados de las telecomunicaciones se hacen necesarios cambios que alienten nuevas inversiones y favorezcan la competencia. Con este fin, las autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) presentarán ante la Asamblea Legislativa un proyecto para sustituir el impuesto del dólar por una tasa fija del 12% del valor y el tiempo en las llamadas internacionales.
Se espera que la iniciativa sea aprobada antes de fin de año para que entre en vigencia el primero de enero de 2004. Según el viceministro de Economía Domingo Latorraca, este nuevo régimen no afectará los ingresos del presupuesto, dado que estos montos serán recuperados según la cantidad de minutos que se consuman en llamadas internacionales.
De acuerdo con el funcionario, los ingresos aumentarán a medida en que los usuarios utilicen con mayor frecuencia el servicio de llamadas internacionales y se estima que los ingresos que se obtengan sean similares o mayores a los obtenidos con el impuesto del dólar.
El funcionario aseguró que con esta nueva regulación se podrá controlar en cierta forma la competencia desleal que mantienen algunas empresas que brindan el servicio de llamadas internacionales ilegalmente.
Latorraca indicó que con la tasa del 12%, se pretende consolidar el mercado de las telecomunicaciones en Panamá y, sobre todo, propiciar nuevas inversiones para el país.
La medida regirá para todas las empresas que se encuentran en el mercado de las telecomunicaciones desde que se generó la apertura en enero de 2003. Por su parte, el vicepresidente de asuntos corporativos de Cable & Wireless, Roberto Mendoza, señaló que este es un avance fundamental y contundente dentro de la libre competencia que existe en las telecomunicaciones.
Precisó que con el proyecto gubernamental, se incrementará el uso de las llamadas internacionales, a través de las empresas legalmente constituidas y se generará una mayor competencia. Se estima que C&W cuenta con 64% del mercado internacional, lo que representa cerca de 35 millones de dólares.
Y si no es posible reducir los costos o gastos, o aumentar el precio del producto, estas personas podrían decidir finalmente que el producto o servicio debe descontinuarse.
Semejante decisión podría ser un grave error, pues tendría como consecuencia el perder el ingreso (es decir, el margen de contribución) que genera el producto por encima de sus costos de fabricación y distribución, con el cual se cubren una parte de los gastos fijos de la empresa.
Y si se trata de un producto de venta masiva, semejante decisión podría acarrearle serios problemas a una empresa.
En conclusión, tenga cuidado al analizar el margen de contribución de sus productos.
(*) Roberto N. Méndez (www.rnmendez.com) es profesor de Economía en la Universidad de Panamá.