La fuerte caída en las tasas de interés que pagó el Estado argentino para financiarse impactará lentamente en el costo de los créditos al sector privado, lo que ayudará a reactivar la debilitada economía, dijeron analistas el miércoles.
El gobierno licitó Letras del Tesoro por 350 millones de dólares a una tasa nominal anual de 6,75 por ciento, cuando en una licitación similar del 7 de noviembre había pagado 13,0 por ciento.
Ahora todos los ojos están puestos sobre los bancos, que deben decidir si bajan las tasas de interés que cobran al prestar dinero a personas y empresas.
Enrique Olivera, presidente del estatal Banco de la Nación Argentina, dijo a una radioemisora que la entidad lanzó "una línea de créditos (...) para gente del sector público, luego se va a extender también al sector privado, a tasas del 16,8 por ciento, a plazos de hasta cinco años y montos de hasta 15, 000 dólares".
Esa tasa es aún 10,05 puntos porcentuales mayor que la que paga el gobierno.
Olivera añadió que está "absolutamente convencido de que muy rápidamente el resto de los bancos van a ofrecer tasas de este monto y al mismo tiempo".
Actualmente, los bancos públicos y privados cobran para créditos personales tasas de interés que trepan hasta 25 por ciento anual, dependiendo de cada caso. En cambio, la caída en el costo financiero del gobierno ya impactó en el rendimiento que ofrecen para depósitos de plazo fijo, que el martes era de 8,75 por ciento en pesos.
La moneda argentina, el peso, está ata al dólar estadounidense.
El ministro de Economía, José Luis Machinea, dijo que espera que "los bancos empiecen a mover algo más rápido las tasas activas. Los bancos han reaccionado rápido (...) bajando las tasas de los depósitos, y yo espero que reaccionen con la misma rapidez bajando las tasas a las cuales dan los préstamos".
Enrique Ruete Aguirre, directivo de HSBC Banco Roberts, dijo que las tasas para préstamos al sector privado bajarán, pero que será un largo proceso.
"Evidentemente primero hay una baja en las tasas que toma el gobierno, luego se va transfiriendo al sector de las grandes empresas (...) y finalmente al público.No es instantáneo (...) el ajuste de las tasas en todo el sistema crediticio pero el movimiento es muy positivo", dijo el empresario.
Una fuente del sector bancario que pidió no ser identificada admitió que la reducción de las tasas de interés será lenta pero no porque los bancos deseen ganar más dinero, sino porque antes deben recortar costos que ahora les impiden ofrecer dinero más barato.
En diálogo con Reuters, Olivera admitió que la entidad que dirige no quiere ofrecer demasiados préstamos porque "no queremos saturarnos", no por falta de fondos, sino por un problema operativo, lo que abona la hipótesis de que aún quedan costos por revisar en el sistema financiero.
La economía argentina ya lleva dos años sin crecer por una caída de la inversión y el consumo doméstico, afectados entre otros factores por el alza de las tasas de interés, que en noviembre superaron el 20 por ciento para préstamos entre bancos.
"Hay bancos que bajan la tasa pasiva hasta poder hacer un margen, no entran en mercados nuevos. Otros, que tienen conocimiento y red, (...) buscan mercados nuevos y para eso bajan la tasa.Los bancos grandes gradualmente van a bajar la tasa", explicó a Reuters Amadeo Vázquez, directivo del BBVA Banco Francés.