La denominada inversión en “tecnología verde” puede estar introduciendo sustancias tóxicas para las personas que las manejan, señaló José Carlo Espino, expresidente del Consejo de Salud, Seguridad y Medioambiente de Panamá.
Espino citó como ejemplo la actividad de reciclaje, en la que se expone a los recicladores a desechos peligrosos. Sobre este punto, explicó que los paneles solares utilizan más de 15 materiales peligrosos, entre ellos el telurio de cadmio y el arseniato de galio en las celdas fotovoltaicas, que presentan serios problemas de reciclaje y son compuestos muy tóxicos.
La introducción de la energía eólica trae problemas como la exposición de los trabajadores a resinas epoxídicas, a la fibra de vidrio y a los campos electromagnéticos, agregó.