"Tejiendo alimentos" beneficia a pobres de Guatemala
El programa impulsado como una estrategia para combatir la desnutrición podría ser ampliado a 75 municipios adicionales.
Un programa denominado "tejiendo alimentos" impulsado en abril de 2012 por el Ministerio de Economía como parte de la estrategia del combate a la desnutrición, ha beneficiado hasta ahora a 300 familias de ocho comunidades con extrema pobreza en Guatemala, informó hoy una fuente oficial.
Las beneficiadas con este proyecto reciben 400 quetzales mensuales (51,28 dólares) durante seis meses a cambio de capacitarse para mejorar la elaboración de sus tejidos, explicó la directora de esa estrategia, Silvia Moreira, del Ministerio de Economía.
Agregó que parte de los recursos que le entrega el gobierno con el apoyo del sector privado y Taiwán, así como los ingresos que reciben por sus productos, son destinados a la compra de alimentos para mejorar la nutrición en sus comunidades.
El programa, dijo Moreira, fue lanzado en abril de 2012 como parte del Pacto Hambre Cero con el que el gobierno del presidente Otto Pérez Molina busca reducir en un 10 % la desnutrición crónica en Guatemala durante su administración.
Debido al éxito que está teniendo la estrategia, a largo plazo se tiene contemplado ampliar a 75 municipios para beneficiar a 6.000 familias, dijo.
El 90 % de las beneficiadas en esta alianza son mujeres, destacó el ministro de Economía, Sergio de la Torre, durante un acto celebrado hoy en el Palacio Nacional de la Cultura.
Productos de decoración, de moda, de mesa y de cocina son los que elaboran las emprendedoras artesanas como María Lucas, de Santa María Ixguatán, en el departamento noroccidental de Huehuetenango.
"El proyecto ha sido de mucho beneficio porque con los recursos que recibimos compramos productos para alimentar a nuestra familia", expresó Lucas a Acan-Efe.
Moreira dijo que parte de la colección de artesanías elaboradas con hilos, ya han sido presentadas en Nueva York (EEUU) y en septiembre próximo serán exhibidas en París.
Los recursos que se obtienen por la venta de los productos, así como los fondos que les entrega el gobierno con el apoyo de Taiwán y la iniciativa privada, son utilizadas por los beneficiarios para la compra de alimentos, como parte del combate a la desnutrición en sus comunidades, reiteró la funcionaria.
Moreira destacó que los ingresos de las artesanas mejoraron durante el 2012 en casi 500 %.
Explicó que antes de este programa, una tejedora artesanal necesitaba seis meses para elaborar un g ipil (traje indígena) que luego vendía a 1.200 quetzales (153,83 dólares), pero con la capacitación lo hace en un mes.
"Se mejoró el colorido y el diseño, son productos innovadores y con tendencia internacional", enfatizó la funcionaria.
El 52 % de los más de 15 millones de habitantes son pobres en Guatemala, mientras que la desnutrición afecta también a la mitad de los 2 millones de niños menores de cinco años.