El gobernador del estado brasileño de Minas Gerais, Itamar Franco, anunció el fin de la moratoria de la deuda que decretó en enero del año pasado y que influyó en la crisis financiera del país y de prà cticamente toda América Latina. Franco dijo en Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, que convino con el gobierno federal en retomar los compromisos financieros que su estado dejó de cumplir desde el 6 de enero de 1999. El gobierno central en Brasilia, a su vez, se comprometió a que fluyan de nueva cuenta los recursos económicos que le había bloqueado a Minas Gerais y que ascienden a unos 489 millones de dólares. La deuda de ese estado, de unos nueve mil millones de dólares a pagarse en 30 años, obedece a la federalización mobiliaria estatal y a préstamos para el saneamiento del sistema financiero. El estado de Minas Gerais, ubicado en la región sureste de Brasil, es la tercera economía que contribuye con 8.5 por ciento al producto interno bruto (PIB) brasileño y concentra unos 16 millones de habitantes, cerca del 10 por ciento de la población del país.
El jefe del gabinete presidencial, Pedro Parente, informó en Brasilia que las negociaciones con Minas Gerais van por buen camino, lo que puede significar una solución a las divergencias. Con el anuncio de Franco, el gobierno de Minas Gerais realizará el pago de la segunda y última parte de la deuda que adquirió en 1994 en eurobonos (títulos emitidos por el banco europeo), cuyo monto total asciende a 108 millones de dólares. El 25 de enero pasado, Franco había declarado que no pagaría dicho débito, pero la posibilidad de no hacerlo es remota debido a que está incluido en las negociaciones anunciadas este viernes. Para analistas, si Franco incumple sus compromisos, los efectos serían contraproducentes sólo para Minas Gerais, ya que la economía del país no sufrirá en la actualidad el efecto explosivo que tuvo en enero de 1999, previo a la
devaluación del real, la moneda brasileña. Antes se temía que el resto de los estados brasileños decidieran dejar también de cumplir sus compromisos, recordaron.
De acuerdo con economistas, el anuncio de Franco pasó desapercibido para los mercados financieros por el buen desempeño que la economía brasileña ha registrado en los últimos meses. "Tal vez el mercado ya perciba la diferencia entre el llamado riesgo soberano que es del país y el de una empresa o estado", declaró Marcílio Marques Moreira, consultor en Brasil de la firma estadunidense Merrill Lynch. Cuando Franco anunció la moratoria hace 13 meses, los mercados financieros se derrumbaron de manera estrepitosa y la especulación contra la moneda se aceleró por el temor a que otros estados se declararan insolventes. "Fue la gota que derramó el vaso", señaló el analista económico Carlos Alberto Sandenberg. La situación se tornó más tensa cuando el gobernador de Minas Gerais declaró que no pagaría su deuda de eurobonos, por lo que el gobierno del presiden e Fernando Henríque Cardoso tuvo que contribuir con 53.1 millones del total de 108 millones de dólares. Según Sandenberg, la actitud de Franco significa la enmienda de un error tanto para Minas Gerais como para Brasil y el acuerdo anunciado este viernes podía haberse logrado tiempo atrás.