La recuperación de la caficultura colombiana, luego de tres años de soportar la más severa crisis en su historia, es lenta pero consistente, aseguró el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros (Fedecafé), Gabriel Silva.
Este año se abrieron en Colombia las primeras diez tiendas de café "Juan Valdez" y en 2004 la federación espera abrir un número igual, pero en el exterior, la primera de ellas en Panamá.
Los 120 delegados de los cerca de 400,000 campesinos productores del grano en este país andino, segundo cultivador del mundo después de Brasil, realizarán en Bogotá, del 10 al 12 de diciembre, su LXIII (63) Congreso Anual, en el que harán la evaluación del desempeño de ese sector en el 2003.
Según Silva, el 2003 marcó el quiebre de tendencia que traía la caficultura en los tres años anteriores, que se evidencia en una recuperación de los precios externos e internos, en una mayor productividad, una más alta calidad del grano y un mejor ingreso para los cultivadores.
El dirigente cafetalero, durante una conferencia de prensa, señaló que el precio promedio pagado al cultivador por el Fondo Nacional del Café (FNC) en 2003 ha sido un 23% mayor al de 2002 y que pese a una disminución en la cosecha, que fue de un 2.5%, el ingreso de los productores subió en un 14%.
El valor de la cosecha en el año cafetalero octubre 2002 a septiembre 2003, fue de 2.35 billones de pesos (820.2 millones de dólares).
La cotización externa del café, de la que depende el precio interno que se fija tomando en cuenta además la tasa de cambio de cada día, aumentó en promedio en un cuatro por ciento.
Silva señaló de otra parte que el FNC, un ente para-fiscal que garantiza la compra de toda la cosecha de café en Colombia, luego de tres años de reportar déficit, tendrá en 2003 un superávit, que será mayor en 2004.
Asimismo, el patrimonio del fondo, que administra la federación, también será mayor este año. Colombia finaliza en 2003 el programa de renovación de 350,000 hectáreas de plantaciones de café, es decir del 43% de ese cultivo, para reducir de 7 a 4.5 años la edad promedio de los arbustos.
Con ese programa, la federación quiere aumentar la productividad por hectárea, para mantener una producción de entre 11 y 12 millones de sacas de 60 kilos al año, con una disminución del área sembrada a unas 600,000 hectáreas, un 25% menos que las actuales, en el mediano plazo.
Entre 1998 y 2003 la densidad de arbustos de café por hectárea subió de 4,868 a 5,945, según cifras de la asociación, y la producción aumentó de 12 a 19 por hectárea.