Economía

TLC a merced de una ley

La medida es prorrogable al menos que el Congreso se oponga a su extensión.


Washington EE.UU. Con el inicio de la VII ronda de negociaciones comerciales para la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, arrancó ayer una carrera contra el tiempo para Panamá.
Los negociadores panameños esperan que ésta sea la última ronda de negociación, pues para que el documento pactado salga del Congreso sin una solo cambio, se debe ratificar estando en vigencia el Trade Promotion Authority (TPA).
Estados Unidos cuenta con el TPA, disposición que le permite a sus negociadores comerciales alcanzar acuerdos por la "vía rápida". En palabras más simples, ello significa que los términos alcanzados en acuerdos comerciales no pueden variar una vez el documento pasa a ser ratificado por el Congreso.
La vigencia del TPA vence en el mes de junio, y la posibilidad de concretar el acuerdo comercial con Estados Unidos quedaría eliminada sin la ventaja de contar con dicha disposición, pues Panamá estaría expuesta a los vaivenes del Congreso.
En otras palabras, podríamos correr con la misma suerte de Chile, el modelo económico de América Latina, que se quedó 11 años a la espera de un acuerdo con Estados Unidos ante la incertidumbre que los intereses políticos y económicos del congreso cambiarán lo pactado.
El ministro de Comercio, Alejandro Ferrer, está consciente del asunto, pues desde la administración anterior se habla del TPA. Para él, es importante que se logre un acuerdo con el TPA en vigencia. Sin embargo, aclara que a pesar de esta condición nada impedirá que las negociaciones se realicen pensando en el bienestar económico y social de los sectores productivos del país.
El presidente George Bush ha insistido enérgicamente en el TPA, lo cual les da a los negociadores de Estados Unidos mayor flexibilidad para negociar acuerdos en la Organización Mundial del Comercio (OMC) el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), y acuerdos bilaterales.
Aunque Panamá ha firmado dos acuerdos comerciales (primero con El Salvador y luego con Taiwán), el tener un TLC con Estados Unidos le abriría las puertas a un mercado de 288.4 millones de habitantes, por lo que es importante lograr un acuerdo cuanto antes.
En lo que concierne a la política económica y comercial estatal, firmar el TLC con Estados Unidos es un prioridad.
La filosofía es que se necesita promover la inversión extranjera, lo que se traduce en la generación de mayores trabajos y disminución de la pobreza.
Los equipos negociadores de ambos países esperan concluir las negociaciones esta semana, pero se necesitará voluntad política para que el documento sea ratificado lo antes posible.
  • El Ejecutivo de EE.UU obtuvo autorización del Congreso para negociar acuerdos comerciales. Esta autorización se conoce como Trade Promotion Authority.

  • El texto del TPA aprobado por la Cámara de Representantes contempla restricciones para los negociadores estadounidenses a conceder reducciones arancelarias de productos agrícolas.


(enviada especial)


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181578
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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