El gigante japonés Toshiba ha decidido suprimir 18.800 puestos de trabajo de su división electrónica, lo que supone el 10% de su plantilla, en los próximos tres años, tras revisar a la baja sus previsiones de resultados para el ejercicio actual por la caída de la demanda de semiconductores. Esta decisión forma parte de un plan que trata de rescatar a la compañía de la crisis que padece el sector tecnológico y robustecer el negocio. La primera medida de llamado "01 Action
Plan" consiste en reorganizar la producción y contempla para ello la reducción de un 12% de su plantilla de 144.000 trabajadores en Japón, que quedaría en 127.000 personas en marzo de 2004. La empresa ha querido dejar claro que estos despidos no son una medida tan drástica como parece. Toshiba reasignará nuevos puestos de trabajo a un grupo de 10.000 empleados para esa misma fecha.