Los trabajadores del grupo automovilístico Fiat marcharán el próximo 26 de noviembre sobre Roma para protestar contra del plan de reajuste presentado por la empresa, que prevé el recorte de 8,100 empleos y el cierre de la factoría siciliana de Termini Imerese.
Una asamblea de delegados decidió hoy en Nápoles (sur) esta nueva medida de presión, que seguirá a la huelga en le sector metalúrgico convocada en toda Italia para el próximo viernes.
Con el anuncio de la manifestación de Roma, los trabajadores de Fiat responden a la carta que les hizo llegar ayer el presidente del grupo, Paolo Fresco, en la que se reafirma en la necesidad de mantener el plan industrial en todos sus puntos.
La polémica sobre este plan se desató la pasada semana al reconocer la firma turinesa que no puede garantizar la recolocación de los más de 8.000 trabajadores destinados inicialmente a un fondo temporal de desempleo.
El secretario del principal sindicato metalúrgico italiano (Fiom-Cgil), Gianni Rinaldini, señaló que la crisis de Fiat Auto "es una cuestión nacional, ya que está en juego su continuidad con el despido de un 20 por ciento de sus trabajadores".