Los trabajadores de General Motors en Canadá votaron ayer para aprobar un acuerdo alcanzado entre la empresa y el sindicato Canadian Auto Workers (CAW) sobre la reducción de los costos laborales del fabricante de automóviles.
La aprobación del acuerdo es un requisito para que GM Canadá reciba miles de millones de dólares en ayudas públicas ofrecidas por el Gobierno federal canadiense y las autoridades de la provincia de Ontario para reestructurar la empresa.
Sin los préstamos públicos, CAW teme que GM cese sus operaciones de producción en Canadá.
El acuerdo alcanzado entre GM y CAW el pasado jueves, tras dos semanas de negociaciones, permitirá que el fabricante de automóviles se ahorre más de $8.000 canadienses ($6.960 estadounidenses).