Los trabajadores de la salud pública de Bolivia vencieron al presidente del país, Evo Morales, tras siete semanas de huelga y disturbios y ya no regirá un decreto que aumentaba su jornada laboral de 6 a 8 horas, según un acuerdo firmado en La Paz.
Fuentes oficiales y de los sanitarios dijeron que el acuerdo fue suscrito por el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana y líderes sindicales, pero no lo han aceptado aún los médicos, que también estaban en huelga desde marzo por el mismo decreto y analizaban ayer si suspenden su protesta.