Las compañías Air France y British Airways subrayaron ayer la necesidad de que avancen los trabajos del grupo franco-británico puesto en marcha para que el Concorde pueda volver a realizar vuelos comerciales con seguridad.
En la séptima reunión del grupo, celebrada en París, las dos aerolíneas que explotaban el avión supersónico "insistieron en la necesidad de mantener un fuerte ritmo de trabajo y confirmaron la importancia que confieren a la seguridad", indicó la Dirección General de la Aviación Civil francesa (DGAC) en un comunicado.
También indicaron que "están dispuestas a modificar sus aviones y a reanudar el entrenamiento de su personal cuando sea posible".
En cuanto al grupo franco-británico, "considera que el trabajo avanza bien a pesar de un ligero retraso respecto a la previsión inicial. Hasta ahora los resultados obtenidos son positivos, pero el trabajo quta no permite sacar una conclusión definitiva".
En el encuentro de ayer, los industriales dieron un repaso a las pruebas que han llevado o están llevando a cabo con los neumáticos, depósitos de queroseno, incendios, impactos o ingestión de carburante por los motores.
Precisamente Michelin anunció ayer que el constructor aeronáutico EADS ha escogido para los Concorde uno de sus nuevos neumáticos, que combina la técnica radial con la de un nuevo material que refuerza considerablemente su arquitectura y que han sido probados en uno de los aviones supersónicos de Air France.
Los fabricantes "se han comprometido a hacer los mayores esfuerzos para terminar las pruebas y dar sus análisis a las autoridades con diligencia", preció la Dirección General de la Aviación Civil (DGAC).
Los vuelos comerciales del Concorde están suspendidos a consecuencia del accidente de uno de estos aparatos supersónicos de Air France, que se estrelló el pasado 25 de julio, poco después de despegar del aeropuerto parisino de Roissy-Charles de Gaulle, y causó la muerte de sus 109 ocupantes y de otras cuatro personas en tierra.
La próxima reunión del grupo de trabajo franco-británico se hará en Londres el 23 de julio próximo.