Las acusaciones del gobierno de Estados Unidos de que empleados de Morgan Stanley, UBS AG y Bear Stearns Cos. eran figuras centrales en una red de tráfico de información bursátil privilegiada ilustra porqué las autoridades reguladoras y los legisladores tienen sospechas acerca de la relación de Wall Street con los fondos de cobertura.
Los fiscales en Nueva York y Washington presentaron cargos penales contra 13 personas, acusando a un ejecutivo de UBS y a un ex abogado de fiscalización de Morgan Stanley de alertar a operadores y corredores bursátiles sobre nuevas calificaciones de analistas y conversaciones secretas de adquisiciones.
Bear Stearns empleaba al menos a cuatro profesionales que traficaban con información filtrada de las dos firmas, según una querella presentada por la Comisión de Valores y Bolsas de Estados Unidos.
"Incidentes como este fortalecen la mano de quienes están exhortando a un mayor escrutinio de las actividades de los fondos de cobertura y sus fuentes de información"", dijo David Becker, ex consejero general quien ahora trabaja en el sector privado para Cleary Gottlieb Steen & Hamilton LLP en Washington.
Legisladores como el senador Arlen Specter, republicano de Pensilvania, quieren que los fiscalizadores del mercado actúen en medio de crecientes pruebas de un tráfico rampante de información bursátil privilegiada.
Al menos dos estudios muestran que las acciones y los derivados suben con regularidad con antelación a las adquisiciones, y la semana pasada las operaciones de opciones para comprar acciones de TXU Corp. y Hyperion Solutions Corp. se dispararon con antelación a los anuncios de que habían aceptado sus ofertas de adquisición.
Los fondos de cobertura son pozos privados de capital que les permiten a los gerentes participar sustancialmente de ganancias sobre el dinero invertido. Esa estructura de pago crea un incentivo para que los empleados lucren con información que no es pública. Los gerentes de fondos de cobertura también están bajo presión para aumentar los retornos que desde el 2000 han tenido en promedio la mitad de los beneficios del sector en la década de 1990.
Los activos de mercados emergentes bajaron a 26% en el primer semestre de 2006 desde 37% en 2001, según el banco.