Perú considera que su oferta de controlar conjuntamente con Bolivia el transporte marítimo del gas de este país a Estados Unidos, en el caso de que el gobierno boliviano elija un puerto peruano para tener salida al Pacífico, es la parte del proyecto que más beneficios va a aportar.
En declaraciones publicadas ayer, el embajador de Perú en La Paz, Hernan Couturier, afirmó que "la parte central del negocio no está en la exploración, ni en la explotación ni en el transporte por ducto", sino en el "transporte marítimo".
Explicó que "en este momento en el mercado de California, un millar de BTU (Unidad Térmica Británica) se está pagando en 3.5 dólares y el transporte se lleva dos dólares".
"Podrán imaginarse dónde está la parte central del negocio", inquirió Couturier, que posteriormente aclaró que "el transporte (por mar) se lleva por lo menos el 60 por ciento de lo que es el precio final del producto".
El embajador recordó que Perú le ha propuesto a Bolivia "constituir o valerse de empresas conjuntas para el servicio de transporte marítimo, para la regasificación y su distribución".
"En vez de tener dos flotas, que cada uno tendría que mandar a construir por el orden de 2,500 millones de dólares cada una, podríamos tener una flota conjunta al servicio de nuestros respectivos proyectos", sostuvo Couturier.
Según el funcionario, esa opción "reduciría enormemente la inversión y daría mayor rentabilidad" al proyecto, "puesto que la ganancia conjunta del transporte sería para los dos países". Perú y Chile han ofrecido a Bolivia puertos en el Pacífico para que pueda sacar las reservas de gas que posee en Tarija, cerca de la frontera con Argentina, hacia México y Estados Unidos en un proyecto liderado por el consorcio Pacific LNG, que forman la española Repsol YPF y las británicas British Gas y British Petroleum.
Couturier recordó que el ofrecimiento peruano se basa además en la complementación del proyecto de exportación de gas desde Camisea, en la selva meridional de Perú, a Estados Unidos con el de los pozos de Margarita, en Tarija.
Según el diplomático, las cifras que Estados Unidos ha aportado de forma oficial a Perú "dicen que el mercado de California de aquí al año 2010 podrá absorber cinco veces el proyecto de Margarita y diez veces el proyecto del Perú", por lo que no va a existir competencia entre los dos negocios, relató.
En el caso hipotético de que Bolivia escogiera el puerto peruano de Ilo, "la flota conjunta podría recoger el gas allí y posteriormente recogerlo de Cañete", el puerto en el que se construye la planta de licuefacción para el gas de Camisea, ubicado 150 kilómetros al sur de Lima, añadió. Señaló que "en este momento hay comunicación de carreteras asfaltadas por tres vías hacia el Océano Pacífico desde Bolivia: Desaguadero-Puno-Arequipa-Matarani, Desaguadero-Puno-Cuzco y Desaguadero-Ilo".
Esta última ruta, "en la que el gobierno peruano ha invertido 450 millones" de dólares, enfatizó, "se va a convertir en la carretera de servicios del gasoducto. Proveerá al gasoducto de los requerimientos necesarios para su construcción", concluyó. Pacific LNG, que pretende invertir más de 5,000 millones de dólares en el proyecto, continúa a la espera de la decisión del presidente de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Lozada, sobre la elección de la terminal marítima entre los puertos chilenos y peruanos.