El gobierno chileno afirmó ayer que el tratado de libre comercio suscrito con la Unión Europea (UE) no afectará al sector agrícola, como aseguran algunos parlamentarios que anunciaron que no apoyarán la ratificación del acuerdo.
El ministro de Agricultura, Jaime Campos, afirmó ayer en un comunicado que el acuerdo "da la certeza jurídica" de que los productos agrícolas chilenos seguirán ingresando al mercado europeo.
En tanto, los productos nuevos van a entrar en mejores condiciones de competitividad "como consecuencia de la rebaja arancelaria, porque, en algunos casos, será inmediata y, en otros, en plazos a convenir", señaló Campos.
El ministro de Agricultura destacó, además, que "por primera vez un acuerdo de este tipo ha logrado incluir a los sectores lácteo y pecuario -emblemáticos para los agricultores del sur de Chile-, lo que tiene un enorme significado", subrayó a través de un comunicado.
Recordó también, que se acordó importar con arancel cero los insumos que los agricultores compran en Europa (fertilizantes, maquinarias y otros) y se definió un sistema de solución de controversias.
Campos destacó en forma especial que de este acuerdo se excluyeron los productos sometidos al sistema de bandas de precios, los más sensibles para los agricultores, como el trigo, la remolacha y las oleaginosas.
El gobierno chileno espera que la desgravación de su comercio con la Unión Europea, inserta en el Acuerdo de Asociación Política, Económica y de Cooperación alcanzado con los "Quince" el 26 de abril pasado, entre en vigor el próximo enero.
Las declaraciones del ministro de Agricultura son en respuesta al anuncio que hizo la semana pasada un grupo de parlamentarios representantes de zonas agrícolas, que afirmaron que no aprobarán en el Parlamento la suscripción del acuerdo con la UE.
En un documento suscrito por representantes de distintos partidos políticos, los diputados manifestaron especial preocupación por los pequeños y medianos agricultores, para quienes pidieron algunas compensaciones.
Ello por el eventual daño que les provocará el ingreso a Chile productos europeos, cuyas exportaciones, afirmaron, están subsidiadas.
"Uno debe indemnizar o subsidiar cuando hay algún daño. Pero el acuerdo con la UE no produce daño alguno a los productores locales", dijo el ministro Campos, quien agregó que, en el peor de los casos, "mantiene la situación tal como está ahora".
"No existen daños a cuantificar, por ello tampoco amerita hablar de indemnizaciones", sostuvo tajante Campos.
Los agricultores chilenos están divididos frente a este acuerdo, ya que los sectores agrícolas exportadores, sobre todo frutícola y vitivinícola, están entre los más favorecidos con el convenio.
Según los datos del ministerio de Agricultura, el 89% de los productos agrícolas quedarán desgravados cuatro años después de la entrada en vigor del acuerdo, entre ellos las uvas, peras, manzanas frescas y espárragos.
A nivel de bloque, la Unión Europea es el primer socio comercial de Chile, primer mercado para las exportaciones chilenas y primera fuente de inversiones extranjeras y de cooperación internacional que tiene esta nación.
En 2001, el intercambio comercial entre Chile y la Unión Europea sumó 7,658 millones de dólares, de los cuales 4,594 millones corresponden a exportaciones chilenas, mientras que entre 1974 y 2001, los Estados miembros de la UE invirtieron 17,629 millones de dólares en este país.