La petición de los sindicatos de posponer la negociación de contrataciones colectivas y de los empresarios de no despedir empleados, es una de las medidas conjuntas entre el sector obrero-patronal que propone el ex contralor José Chen Barría, para levantar la economía.
En una propuesta presentada al Consejo Nacional de Ejecutivos de Empresa (CoNEP), Chen Barría señala que para lograr los objetivos de crecimiento, los grupos sindicales van a tener que sacrificar algunas conquistas laborales, como es la posposición de cualquier contratación colectiva del 2001.
Otra de las medidas que plantea el excontralor para aliviar el desempleo es que a las empresas que puedan generar de dos a cinco empleos, el Gobierno les otorgue un crédito fiscal de un año de salario por cada empleo nuevo, y que el monto se estime sobre base del salario mínimo.
Indicó que es más recomendable que el Gobierno otorgue este crédito fiscal, a que haga un plan de empleo que lo único que provocará es aumentar la planilla estatal y no la productividad.
Sobre las empresas que tienen serios problemas económicos, recomendó que debe permitirse la flexibilidad laboral que les permita llegar a acuerdos con los empleados y reestructurarse.
Este planteamiento del ex contralor involucra disminución de las horas de trabajo o cambios de horarios, pues para un empleado es mejor que le reduzcan dos horas de trabajo a quedar desempleado.
"Es mejor que sigan manteniendo un salario y un ingreso, y no un desempleo", afirmó.
También sostuvo que debe actualizarse la reglamentación sobre aprendices y aprendizas, para flexibilizar la contratación que permita un salario mínimo pero sin prestaciones sociales, pero a cambio se ganaría experiencia, elemento indispensable en la búsqueda de empleo para los jóvenes.
Chen Barría manifestó que la situación económica del país no se debe definir cada cinco años con un cambio de gobierno, sino que debe sustentarse en el consenso de todos los sectores sobre las medidas necesarias que permitirán cumplir con los objetivos trazados.
Sobre las expectativas de crecimiento del país, dijo que desde febrero del año pasado había signos de recesión económica.
Informó que para esa fecha "todos decían que las cosas iban bien" y que el crecimiento sería del 4%, cuando en el panorama se veía que había signos de desaceleración.
Sobre las cifras del 2,5% o 2,8% en las que discrepan el Gobierno y los sectores empresariales, consideró que ambas son insuficientes para un país que tiene un alto índice de pobreza y desempleo.
Afirmó que el crecimiento mínimo de la economía panameña, para la realidad nacional, debe ser de 6%, pero el Gobierno estimó un 4% y sobre esa base de "aspiración", planificó el Presupuesto General del Estado.
"Son las cajas registradoras de los almacenes y negocios, así como los trabajadores a través del empleo y el salario los que están diciendo que no están sintiendo esa reactivación y hay que tomarlos en cuenta", sustentó.
Sostuvo que intentar introducir una reforma tributaria en momentos en que la economía atraviesa un periodo de recesión, es un poco difícil, pero si es un compromiso adquirido por el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional, entonces "hay que tomarse el purgante cuanto antes".
Afirmó que mientras se discuta el problema de la reforma tributaria y se desconozca su contenido, las inversiones no se realizarán porque no hay "reglas básicas". Considera que entre más demoras se den sobre el tema, más negativo será el impacto sobre la economía.
El Gobierno ha informado que intentará llevar el proyecto de reformas tributaria a la Asamblea Legislativa en marzo próximo, para iniciar el periodo de consulta en la Comisión de Hacienda.
El desempleo y la falta de circulante son un gran problema para Panamá, y analizar las causas que han provocado esta situación es voltear al pasado y lo que se busca es mirar al futuro, señaló el ex contralor José Chen Barría.
Chen Barría expresó que son varios los puntos que se pueden estudiar para levantar la economía panameña y para ello se considera prudente que la Fundación del Trabajo, haga un pacto nacional para el empleo.
Dentro de este pacto entre las organizaciones sindicales y la empresa privada deben proponerle al país medidas tendentes a generar empleo, y con algunas de estas medidas, probablemente los grupos sindicales van a tener que sacrificar algunas conquistas laborales, recalcó el ex contralor Barría.
Viendo esta situación sería viable que los sindicatos le plantearan a los empresarios la posposición de cualquier negociación de contrataciones colectivas que se tenga que producir este año.
Con esta propuesta al grupo empresarial le correspondería comprometerse a no despedir empleados.
Chen Barría dijo que entre otras de las medidas que se pueden estudiar para mantener un bajo nivel de desempleo, sería que a las empresas que puedan generar de dos a cinco empleos, el gobierno les otorgue un crédito fiscal por un año de salario por cada empleo nuevo que se produzca y que el monto del salarial se estime con el salario mínimo.
Es más recomendable que el gobierno otorgue este crédito fiscal, a que el gobierno haga un plan de empleo que lo único que provocaría es el aumento de la planilla estatal sin que necesariamente aumente la productividad.
"El ex contralor especificó que se debe permitir la flexibilidad laboral sobre todo para aquellas empresas que tienen serios problemas económicos, para que las mismas puedan llegar a acuerdos con los empleados y reestructurar sus empresas".
"Ello involucraría disminuir las horas de trabajo o en su defecto efectuar cambios de horarios, porque para un empleado es mejor que le reduzcan dos horas de trabajo a quedar desempleado, siempre manteniendo un salario y un ingreso y no un desempleo".
Chen Barría recalcó que una de las razones por las cuales se ha generado un aumento en la delincuencia es por la falta de empleo para la juventud y debería actualizarse la reglamentación existente sobre los aprendices, con el fin de flexibilizar la contratación de aprendices y que este sepa que durante un período de tiempo laborará bajo esas condiciones, con un salario mínimo sin prestaciones sociales, pero ganaría en experiencia, lo que le permitiría abrirse en el campo laboral.
El ex contralor Barría indicó "que la situación económica del país no es una cosa que se define cada cinco años con un cambio de gobierno un país tiene que ir conversando, consensuando y tomando las medidas económicas que se requieran día a día". "Ello no quiere decir que se tenga que hacer con una visión de gobierno, pero más que eso hay que tener una visión de país, saber hacia donde se va de 10 a 15 años y día a día ir tomando las medidas que van a llevar al país a esos objetivos o metas".
Chen Barría destacó que en otras oportunidades los grupos empresariales y el gobierno han presentado documentos para el diseño de una estrategia económica con muchas aportaciones, "pero lo cierto es que los documentos son solo eso; y si esos documentos no se traducen en medidas reales y efectivas, quedan como marco de referencia pero no producen ningún efecto."
El crecimiento de 2.8% en la economía panameña registrado por el gobierno y que no es compartido por algunos sectores, y de acuerdo con Chen Barría desde los carnavales del año pasado se reflejaban los signos de recesión económica para el país.
"Para esas fechas todos decían que las cosas estaban bien y que el crecimiento sería de 4%, cuando en el panorama se veía claramente que habían signos evidentes de una desaceleración económica".
Chen Barría explicó que el problema es que si se tiene un crecimiento del 2,5 ó 2,8%, eso es insuficiente para un país que tiene un alto índice de pobreza y desempleo. Se ha estimado que el crecimiento mínimo que debe tener la economía panameña es del 6%.
Por otro lado el gobierno ha estimado que para este año el crecimiento de la economía estará en 4% , y en base a este crecimiento se planificó el presupuesto general del Estado para el presente año.
El ex funcionario de las finanzas públicas dijo que los que miden la economía día a día, que son "las cajas registradoras de los almacenes y negocios y otros son los trabajadores a través del empleo y el salario; y si estos grupos dicen que no están sintiendo esa reactivación económica hay que tomarlos en cuenta".
Expresó además que "el gobierno debe decirle a la comunidad en que basa su crecimiento de 4%, cuales son realmente y cuando se efectuarán los proyectos de inversión que reactivarán la economía del país, si eso no se plantea entonces lo que podemos tener son aspiraciones pero no realidades".
Sobre las reformas tributarias Chen Barría destacó que todos los países de tiempo en tiempo analizan su legislación tributaria, porque es necesario modernizarla a la luz de los cambios de la economía mundial.
Sin embargo "el tratar de introducir una reforma tributaria en una economía en período de recesión es un poco difícil, quizás no es el momento para hacerlo, pero si ello es un compromiso adquirido por el gobierno ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), y si el gobierno está decidido a cumplirlo, es necesario que la medida debe ser planteada y ejecutada, porque hay que tomarse el purgante cuanto antes", agregó Chen Barría.
Agregó que otro problema con la reforma tributaria es que mientras se discuta el problema de la reforma y se desconozca su contenido, las inversiones del sector privado nacionales y extranjeras no se realizan, porque los inversionistas efectúan sus negocios cuando las reglas tributarias básicas.
Por lo tanto entre más demoras se den sobre el tema tributario ello tendrá un impacto negativo en la economía panameña.