El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, se mostró ayer "optimista" sobre la situación económica en la zona euro, pero consideró necesario continuar aplicando reformas estructurales para hacer frente a la globalización y al envejecimiento de la población.
Trichet, que pronunció en Bruselas una conferencia sobre los cambios que a su juicio debe afrontar la economía europea, aseguró que "la falta de reformas estructurales suficientes" es "una de las principales causas" del menor crecimiento económico de Europa frente a Estados Unidos y otras potencias.
En su opinión, "los gobiernos europeos tienen una oportunidad única para aprovechar el actual periodo de crecimiento".
Aseguró que el Producto Interior Bruto (PIB) de la Eurozona "podría crecer un 0, 5% y hacer que la mejora económica actual sea más amplia y duradera".