EL DOMINIO del Partido Demócrata de ambas Cámaras del Congreso de EEUU tras las elecciones del martes amenaza con hundir la Ronda de Doha de la OMC porque podrá retirarle a la Casa Blanca la capacidad de negociar pactos comerciales.
Las filas de los partidarios de la liberalización del comercio son cada vez más ralas en el Partido Demócrata.
De hecho, en los comicios algunos candidatos del partido marcaron la diferencia con sus oponentes por su oposición a acuerdos comerciales que, a su juicio, facilitan la "exportación" de empleos de EEUU a China y otros países.
Por ello, Daniel Griswold, un experto del Instituto Cato, el cual está a favor del libre comercio, predice dificultades para la administración del presidente de EEUU, George W. Bush, durante el mandato de los nuevos miembros de la Cámara de Representantes.
"La agenda comercial va a detenerse. Vamos a tener dos años de punto muerto", afirmó.
Con la victoria clara de los demócratas en las elecciones ha caído en sus manos el poder para renovar o no la Autoridad para la Promoción Comercial (TPA, en inglés), que expira el próximo 1 de julio, y sin la cual, en la práctica, el Gobierno de Estados Unidos no puede negociar pactos comerciales como el de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
La TPA impide al Legislativo modificar los tratados, de forma que sólo puede rechazarlos o aprobarlos en su conjunto.
Pascal Lamy, el secretario general del organismo que regula el comercio mundial, advirtió de que la no extensión del TPA daría un golpe "fatal" al proceso en la OMC, durante una visita a Estados Unidos en vísperas de los comicios.
Sin embargo, los demócratas han dado señales de no estar por la labor. El presidente del Comité Nacional Demócrata, Howard Dean, dijo el mismo día de la consulta electoral que lo más probable es que no se prorrogue la ley comercial.
Triunfo demócrata puede hundir Doha
Daniel Griswold, un experto del Instituto Cato, predice dificultades par la administración Bush.