Los turistas que se hospeden en Roma a partir del próximo año tendrán que pagar un "impuesto de permanencia" que variará entre 1 y 3 euros, según una nueva normativa aprobada por el Ayuntamiento de la capital italiana de la que informaron ayer los medios de comunicación.
La medida, que será aplicada a partir del próximo 1 de enero, prevé también el pago de un impuesto para quien decida recorrer la ciudad a bordo de un autobús turístico, navegar en barco por el río Tíber o acceder a la playa de Ostia, situada a unos 20 kilómetros de Roma.
Las tarifas que deberán pagar los turistas variarán dependiendo del establecimiento, según información obtenida.