Los nuevos aranceles que la UE ha decidido imponer a las importaciones de calzado de cuero de China y Vietnam para defenderse de sus prácticas de "dumping" -venta por debajo del precio de costo comenzaron a aplicarse y estarán en vigor durante dos años.
Los gravámenes al calzado chino serán del 16, 5% y los del Vietnam del 10%, ambos tipos más bajos que los provisionales que los Veinticinco aplicaban desde el pasado 15 de septiembre, del 19, 4 y 16, 8%, respectivamente.
La propuesta de la Comisión Europea ha tardado meses en recabar un apoyo mayoritario de los 25, divididos entre los países con industria productora de calzado (España, Italia y Portugal, entre otros) y aquellos en los que tienen más peso las grandes cadenas de distribución (Alemania, Reino Unido y los nórdicos, principalmente).
Finalmente, el acuerdo sólo fue posible tras rebajar de cinco a dos años el periodo de aplicación de los aranceles.
Los nuevos gravámenes se aplicarán al calzado de cuero, incluido el infantil -que estaba excluido de los aranceles provisionales-, pero no al deportivo de alta tecnología, pues en este mercado la producción de la UE es insignificante.
La Comisión Europea ha subrayado que sólo el 11% de los zapatos que se venden en la UE se verán afectados por el gravamen.