La Unión Europea ha descartado la posibilidad de crear una zona euro a dos velocidades, encabezada por un “núcleo duro” de países con mejor situación económica, y apostó en su lugar por mantener su agenda de acelerar la integración económica.
La posibilidad se ha mencionado y filtrado de forma repetida y cada vez más intensa en los últimos días por parte de funcionarios y diplomáticos de Alemania y Francia, pero con un rechazo igualmente fuerte desde las instituciones de la UE en Bruselas.
Tanto la Comisión como el Consejo de la Unión han rechazado que se pueda producir esta hipótesis, mientras que una destacada fuente comunitaria señaló que esa idea “no tiene ninguna posibilidad” de ser puesta en práctica.
La fuente consideró que las filtraciones han sido más “una forma de meter presión” a países como Italia para que aceleraren la puesta en marcha de medidas de disciplina fiscal.