Un equipo de expertos de la Unión Europea (UE) y del Fondo Monetario Internacional (FMI) empezó en Atenas a examinar el nuevo programa de privatizaciones y medidas de austeridad con el que Grecia pretende reducir su déficit y salir de la crisis.
Los inspectores mantuvieron una reunión con el ministro de Finanzas griego, Yorgos Papaconstantínu, para revisar el ambicioso programa de privatizaciones y reestructuración de activos estatales con el que se pretende recaudar 50,000 millones de euros hasta 2015, y reducir en 20 puntos la deuda, que alcanza ya el 153% del PIB.
El programa de privatizaciones, algunas ya previstas para los próximos seis meses, incluye servicios públicos, apuestas y loterías, puertos y aeropuertos, casinos y bancos. De las conclusiones de los expertos, que estarán en Grecia hasta el 6 de junio, depende si llega a Atenas el quinto tramo -de 12,000 millones de euros- de un crédito internacional de 110,000 millones de euros de la eurozona y el FMI. Sin ese dinero, el Estado se vería obligado a “cerrar la tienda” y a presentar suspensión de pagos, dijo Papaconstantínu.