La Unión Europea (UE) exigió ayer a China resultados, más allá del compromiso político, en la seguridad de sus exportaciones alimenticias, pues de lo contrario adoptará medidas categóricas como el veto a los productos problemáticos.
"Sin exagerar ni dejarse llevar por el pánico, trabajamos con el Gobierno chino pero necesitamos resultados", dijo ayer en Pekín el comisario europeo de Salud, Markos Kyprianou, que comenzó el día 6 una visita a China que concluirá en Hong Kong el día 14.
Valoró la creación de un equipo formado por 18 ministerios y agencias para mejorar la seguridad de los productos chinos aunque, reiteró, "lo importante es que al final del día tengamos resultados".
Según advirtió, si los frutos esperados no llegan pronto y los problemas siguen aumentando, la UE adoptará medidas más duras, entre ellas la prohibición de determinados productos.
Explicó el comisario que las interceptaciones de productos chinos que no cumplen los requisitos del bloque duplican a las del segundo país en la lista, EE.UU.