Los países de la UE harán test obligatorios para todas las importaciones de arroz de grano largo, procedentes de Estados Unidos, con el fin de evitar que entren variedades transgénicas ilegales.
El Comité Permanente de la Cadena Alimentaria -formado por expertos de los Veinticinco- apoyaron esta medida ante la falta de acuerdo con EE.UU para controlar los envíos de arroz y en reacción a la presencia de la variedad transgénica "LL601", no permitida en la UE.