La Unión Europea (UE) el Fondo Monetario Internacional (FMI) y las autoridades irlandesas ultiman el rescate a Irlanda, ante la llegada de la reunión de ministros de Finanzas europeos que se celebra hoy para dar el visto bueno a la contribución europea al mismo.
En principio, la convocatoria es por teleconferencia, aunque fuentes europeas consideran que los ministros podrían reunirse físicamente en Bruselas si los equipos negociadores del FMI y la UE terminan de acordar los detalles del rescate a Irlanda a tiempo.
Fuentes comunitarias confirmaron ayer que las negociaciones sobre el programa de asistencia financiera multilateral están próximas a su finalización y que sus detalles podrían conocerse hoy, lo que permitiría reducir la incertidumbre sobre la zona euro antes de la apertura de los mercados, mañana lunes.
Sin embargo, tras una semana marcada por los máximos históricos alcanzados por la deuda soberana de España y Portugal, comienzan a proliferar las dudas sobre si el rescate irlandés bastará para neutralizar el riesgo de contagio a la Península Ibérica.
El domingo pasado, los Veintisiete ya anunciaron su intención de asistir a Irlanda tras una conferencia telefónica de sus ministros de Finanzas, lo que no sirvió para aplacar las dudas de los mercados sobre los siguientes de la lista: España y Portugal.
Desde Bruselas, Lisboa, Madrid o Berlín, los líderes europeos se han empleado a fondo en desmentir las necesidades de asistencia de estos dos países en los últimos días.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, subrayó ayer que es "absolutamente falso" que exista un plan de salvamento para Portugal y reiteró su confianza en las políticas anunciadas por los países con problemas.
En Lisboa, el Parlamento aprobó el presupuesto de 2011; mientras que en Madrid, el Gobierno y el Banco de España extremaron sus esfuerzos por comunicar la solvencia de la economía española y de su sistema bancario.