Economía

Un débil y atípico fenómeno de El Niño


Durante las últimas dos décadas hemos visto con mucha sorpresa como la aparente periodicidad de El Niño ha poco menos que desaparecido.
Algunos han querido responsabilizar al cambio climático de esta situación, pero nada más alejado de la verdad científica, pues simplemente debemos reconocer que hasta el evento de 1982-1983 y posteriormente el de 1997-1998 era muy poco lo que se sabia de este elemento de la variabilidad climática, y aún hay mucho más que aprender.
Lo cierto es que nuevamente el océano y la atmósfera están desde principio de agosto dando señales de un posible desarrollo de un evento cálido de la oscilación del Sur, y durante el transcurso de septiembre estas señales se mantuvieron y en algunos casos se incrementaron, por lo que la comunidad científica internacional y regional ha dado una voz de alerta sobre el posible desarrollo de un evento cálido, tal cual como ha sucedido en otros años, pero muy en particular en 1986 año cuya analogía con la actual situación que experimentan todos los indicadores de El Niño desde el mes de marzo hasta septiembre es casi perfecta.
Este comportamiento no es el patrón normal para un evento Niño. En la mayoría de los eventos las anomalías de la temperatura de la superficie del océano (ATSO) comienzan a manifestarse entre los meses de marzo a mayo y alcanzan su máximo valor a finales de año.
En los casos como el que puede estar ocurriendo este año, las ATSO comienzan a observarse después de mediados de años y casi siempre se caracterizan por ser eventos débiles en sus inicios, pero que en algunas ocasiones duran más de un año como ocurrió en 1986-1987-1988. Ello no implica que esta sea la situación que se pueda estar dando en lo que resta del 2006 y durante el 2007, pero es una posibilidad que no se puede descartar.
Los próximos dos meses son cruciales en el desarrollo de El Niño 2006, los mismo deben definir finalmente las característica de este evento, dependiendo de que tan intensa sea la ATSS y que tan amplia sea la diferencia de la presión atmosférica entre el Pacifico Oriental (Tahiti) y el Pacifico Occidental (Darwin), que es lo que denominamos el Índice de Oscilación del Sur (IOS); así mismo podremos decir que el niño será muy débil, débil, moderado o intenso.
Lo que sabemos en este momento es que está en su etapa de desarrollo un posible evento de El Niño.
Los registros de lluvia a nivel nacional tanto de las entidades del estado como de los particulares muestran que durante los últimos dos meses se ha estado observando una disminución en las lluvias, en algunos casos esta disminución es de más del 50% del valor histórico de la estación y ello ya se ha comenzado a reflejar como déficit hídricos en algunos lugares.
Como comentamos al principio, algunas variables que condicionan el estado del tiempo este año son muy parecidas a las que ocurrieron para ese momento en 1986, entre otros años; pero particularmente los valores de correlación dan un peso muy alto a este año, por lo que considero que 1986 es un excelente año para proyectar lo que puede estar sucediendo en lo que resta del 2006 y que 1987 debe proyectar lo que puede suceder en los primeros meses de la temporada seca 2007.
En los años en que se ha tenido un patrón similar al que se está dando en estos momentos en la atmósfera y el océano, la temporada de lluvia en Panamá se ha extendido en una o dos décadas del promedio normal. En otras palabras, se pudiera estar registrando eventos de lluvias hasta mediados de diciembre de este año. Todo lo contrario de lo que siempre esperamos cuando se anuncia la llegada de El Niño.
El segundo elemento a considerar es cómo será la temporada seca del 2007 si las lluvias se extienden hasta mediados de diciembre: será corta, normal o larga.
La respuesta no es sencilla en estos momentos, las proyecciones iniciales sugieren que El Niño será débil, pero quizás prolongado; si ello es así la temporada seca del 2007 bien pudiera ser de larga duración, es decir, uno o dos meses más de lo acostumbrado.
Si El Niño es débil y extendido, durante el año 2007; la lluvia de ese año estaría por debajo del promedio; llueve pero no lo suficiente para cubrir los niveles de humedad en el suelo, los caudales promedios de los ríos y los niveles óptimos de los embalses de aguas.
Esto sucedió durante El Niño de 1987, 1988 que inició en agosto de 1986 similar a lo que está ocurriendo en estos momentos.
Ante estas interrogantes, el final del 2006 y el inicio del 2007 se plantea como un año de mucha incertidumbre en la variabilidad climática, con el posible alumbramiento de El Niño en los próximos días.


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253017
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América