El Banco Público de Inversiones (BPI), un nuevo organismo público francés que reúne las participaciones estatales en empresas, va a unificar las funciones de financiación de pequeñas y medianas empresas, en particular en sectores innovadores.
El BPI "va a racionalizar los circuitos de financiación existente, en servicio de las pymes y de las empresas de tamaño intermedio. Va a reforzar el tejido industrial francés poniendo a disposición de préstamos y de capital", señaló su presidente, Jean-Pierre Jouyet, en una entrevista publicada ayer por "Le Monde".
Jouyet consideró que haber "unido bajo un mismo techo las diferentes instituciones de préstamos y de participaciones en capital constituye un progreso considerable", ya que las empresas que lo necesiten tendrán "una ventanilla única de financiación".
Además, ese mecanismo permitirá recurrir a dinero público que estaba inmovilizado, señaló al precisar que no se descarta ceder acciones de grandes empresas para ayudar a crecer a otras. El BPI es una de las promesas del actual presidente francés.