Así se manifestó Euclides Díaz, secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), al referirse a esta actividad de compra y venta.
Destacó que las subastas ganaderas se convierten en plazas de comercio de ganado, que garantizan un proceso transparente, donde se despejan los precios que dependen de la raza, edad y tipo de res.
Actualmente hay tres sociedades anónimas trabajando en las seis subastas ganaderas que están distribuidas a nivel nacional.
La actividad ganadera se ve beneficiada ya que anteriormente los intermediarios controlaban la oferta del mercado y especulaban con los precios.
Díaz manifestó que el precio del ganado en las subastas varía de acuerdo a la oferta, sin embargo los compradores son testigos de la tendencia del mercado.
Luego que se exhiben las reces en venta, se anuncia el precio base por por libra, que varía de acuerdo al animal.
El precio aumenta a medida que surjan nuevos compradores y se lo lleva quien de más por el animal.
Luego que se conoce quién es el el mejor postor se pasa el animal a la báscula, donde el precio por libra se multiplica por el peso de la res en pie.
Aparte de la transparencia en la venta, las subastas ganaderas ofrecen facilidades y rapidez de pago, comodidad y precios atractivos para los compradores.
La iniciativa prevé facilitar la comercialización de los productos respetando las exigencias de inmovilización de animales por necesidades sanitarias.
Los días de la actividad de la Subasta se manejan entre 250 y 400 reses de ganado de diferentes tamaños y pesos.
También se hacen eventos especiales, donde se incrementa el número de reses, según las exigencias del mercado.