La historia de los intentos para privatizar el ATLAPA se iniciaron en 1997, durante la administración del expresidente Ernesto Pérez Balladares. En ese entonces el proceso logró precalificar a tres grupos empresariales: Isla de Capri S.A., Sol Melia y Carnival HIR.
Pasaron unos dos años, cuando en enero de 1999 se convocó a los precalificados para que presentaran sus propuestas económicas, llamados que en dos ocasiones fueron declarados desiertos, debido a que ninguno de los tres presentó propuestas porque no se consideró atractivas las condiciones.
En 1999, luego del cambio de administración gubernamental, la presidenta Mireya Moscoso declaró que en su gobierno no iban a realizarse privatizaciones, es decir venta de empresas públicas, dejando en el aire al IPAT y el aeropuerto internacional de Tocumen cuando estaban en el desarrollo de sendas privatizaciones. Fue entonces que se optó por la concesión por 20 años al primitivo de privatización.
Posteriormente, la nueva administración del IPAT formuló dos llamados a precalificación, acudiendo los grupos que finalmente entraron en el proceso: la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, Arenas Panamá, y Nuevos Hoteles de Panamá.
Luego, se inició el proceso de confección de los pliegos y el modelo del contrato y su negociación con las partes, donde el proyecto sufrió modificaciones.
No fue hasta diciembre del 2001 cuando se firmó el acta de homologación, suscrita por todas las partes, en donde se llegó a un acuerdo de las condiciones del contrato.
Posteriormente, se pospuso el primer acto, debido a que en ese momento se estaba negociando la realización del Concurso Miss Universo en Panamá, ante lo cual se realizaron los cambios pertinentes en el pliego de petición.
Finalmente, el pasado 13 de agosto del 2002 se efectuó el primer llamado, que se declaró desierto debido a que solo acudió una empresa, y el segundo llamado el 9 de septiembre, en donde nuevamente solo acudió Arenas Panamá.