La primera impresión que nos llevamos del Veloster es básicamente que estamos ante un auto diferente, tanto en diseño y estilo, y lo que puede inspirarnos el simple hecho de estar en su habitáculo.
Hyundai ha ido creciendo-casi que a pasos agigantados- y cada día sorprendente con sus creaciones, aunque a muchos -incluyéndome- ya casi nada nos asombra en esta industria. No obstante, no puedo dejar de decir que el vehículo en cuestión es una verdadera joya, tanto de diseño como en equipamiento. Considero que la cereza del pastel es su precio. Estamos ante un coche extremadamente completo, con detalles tecnológicos y de lujo, que está al alcance de una gran mayoría ya que, si lo comparamos con sus competidores directos (igual grado de equipamiento), este promete grandes éxitos y beneficios.