1 Actitud positiva. Pienso que en un mundo tan cambiante y de tantos retos nuestra actitud frente a ello es fundamental. Siempre trato de encontrar en cada situación una oportunidad de desarrollo y procuro analizar y evaluar las cosas desde diferentes puntos de vista. Nunca me dejo llevar por una primera impresión. Por lo general trato de estar preparada para lo que viene y de asumir mis propias decisiones sin quedarme a esperar a que alguien me señale el camino y después, por supuesto, asumo las consecuencias de mis actos o decisiones. Lo peor que uno puede hacer es asumir el rol de víctima, creo que quien no asume sus errores no mejora. Pienso que en esto me acompañan una buena dosis de adaptabilidad y creatividad, que según palabras de una buena amiga "me iluminan" en situaciones difíciles.
2 Valores. Hay cosas en la vida con las que uno no debe negociar: mis valores y principios están entre ellas. La honestidad, la responsabilidad, la rendición de cuentas, el respeto hacia los demás, mi sentido de compromiso, la congruencia entre lo que digo y lo que hago, el amor por mi familia, son valores sobre los que día a día me sustento. Pienso que esto ha derivado en una generación de confianza por parte de quienes me rodean, lo cual ha sido determinante en mi desarrollo.
3 Claridad de objetivos. "Comenzar con el fin en mente" como señala Stephen Covey, es factor fundamental para orientar nuestras vidas, tanto en el plano personal como profesional. Mi formación en ingeniería y mi desempeño profesional en el campo de proyectos me han ayudado en este sentido. Casi instintivamente, ante cada tarea me planteo objetivos claros y estrategias para alcanzarlos. Este esquema mental me ayuda a optimizar mi tiempo y a no dejar nada por fuera. Sin embargo, creo que no es suficiente con plantearse uno metas y estrategias, creer en ellas puede ser la diferencia entre hacer las cosas bien o "botar la pelota" como se diría en el argot beisbolístico.
4 Formación. El contar con las competencias necesarias en el momento oportuno pienso ha sido clave para mis logros. Ello ha requerido de un permanente proceso de actualización y búsqueda de información. No obstante, en la actualidad nos vemos bombardeados de tanta información, que debemos tener la capacidad de discernir cuál de esta es veraz y oportuna para el logro de nuestras metas y objetivos. También debemos prestar especial atención a nuestras experiencias pasadas, cada una de ellas es una oportunidad para aprender y hacer las cosas mejor. Creo firmemente que la mejor inversión que todo Gobierno puede hacer es invertir en la educación de su gente, pero una educación con calidad, equidad y pertinencia. Yo soy el resultado de esto, estudié becada por méritos académicos desde la secundaria hasta concluir mis estudios de maestría. Por eso me siento profundamente comprometida con lo que hacemos desde el Consejo del Sector Privado para la Asistencia Educacional (CoSPAE) para contribuir a lograr un mejor sistema educativo para los panameños.
5 Equilibrio. Creo que este factor es indispensable para vivir en paz con uno mismo y con los demás. Equilibrio entre el ser y el hacer, entre el trabajo y la familia, entre la productividad de nuestras empresas y la calidad de vida de nuestros colaboradores, entre la generación de riqueza y la distribución de la misma, entre lo económico y lo social. Si analizamos las crisis que se viven mundialmente en torno a diferentes temas, veremos que todas derivan de un estado de desequilibrio. Pienso que el proceso de cambio hacia ese estado de equilibrio debe tener inicio en el interior de cada uno de nosotros. El equilibrio es básico en la vida, toda vez que nos permite darle el balance adecuado a nuestras vidas, sea en el terreno que sea, pues de esta manera logramos una verdadera armonía tanto en el plano familiar, laboral, social o en cualquiera en que llegamos a desenvolvernos en alguna etapa de nuestra vida. Este es uno de los patrones para lograr el éxito y la felicidad.